La inclusión es un proceso que requiere la participación, colaboración y cooperación de todas y todos los miembros de la comunidad educativa; directivos, docentes, personal de apoyo, alumnos (as), padres de familia y miembros de la comunidad. Además, el docente como uno de los principales actores debe saber trabajar con otros y para otros, es decir debe ser consciente, responsable y reflexivo ante su práctica.