El antropólogo británico Edward B. Tylor, quien en 1871 concibió la cultura como «… esa totalidad que incluye conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres y cualesquiera otras aptitudes y hábitos que el hombre adquiere como miembro de la sociedad» (Lévi-Strauss, 1992: 368).
La corriente sociológica, encabezada por Emile Durkheim y Marcel Mauss, concibe la cultura como «un conjunto de fenómenos sociales» (Cuche, 1997: 24)5.
Malinowski, en las primeras décadas del siglo XX, consideró que la cultura se asemejaba a un sistema en equilibrio estable en el cual cada elemento cumple una función definida.
El marxismo concibió la cultura como la lógica que atraviesa el sistema social y cuyas particularidades se asocian a los modos de producción que «condicionan el proceso de vida social, política e intelectual en general» (Zapata, 2000: s.i.).
La cultura es considerada teoría, en tanto la Antropología se entiende como la «disciplina de las ciencias sociales que marca los sistemas social/cultural como su propio dominio para el estudio y la teorización.