De manera general, las familias monoparentales, tal como su nombre lo indica, son aquellas que se conforman por un individuo que no vive en pareja y que tiene al menos un hijo menor de edad.
Los roles, paterno y materno, son importantes para compartir creencias, experiencia y práctica religiosa. Por otra parte, las familias que transmiten más permisividad (crianza sin límites o con libertinaje) y mayor igualdad en el trato entre adultos y jóvenes pueden llegar a contribuir en una sociedad sin valores.