Y esa misma noche, Ángela Vicario fue regresada por su marido a su casa, ya que no era virgen, y eso fue lo que provocó que su madre la agrediera, ya que suponía que era una falta de respeto.
Más tarde fue vista por sus hermanos, llena de golpes, a los cuales dijo que su agresor era Santiago Nasar.
Los hermanos fueron a buscar cuchillos para matarlo y así devolver el honor a su hermana, pero, mientras avisaban al pueblo del crimen que cometerían, para que alguien les detuviera.
Esperaron a Santiago Nasar al lado de la tienda de Clotilde Armenta, hasta que fueron a su casa, allí golpearon con fuerza la puerta.