El primer objetivo del tratamiento de retinoblastoma es mejorar la sobrevida del paciente y en segundo lugar salvar el globo ocular con conservación de la mejor agudeza visual posible, y es de manejo multidisciplinario por: oftalmólogo, pediatra, oncólogo pediatra, patólogo, genetista, trabajo social, enfermería, y otros que juegan un papel importante en la cura de la enfermedad.
QUIMIOTERAPIA
En niños con retinoblastoma, la quimioterapia podría ayudar a reducir un tumor para que otro tratamiento, como la crioterapia o la terapia con láser, se pueda usar para tratar las células cancerosas que queden. Esto podría aumentar las posibilidades de que tu hijo no necesite una cirugía para extirpar el ojo.
RADIOTERAPIA
La radioterapia utiliza energía de alta potencia, como rayos X y protones, para destruir las células cancerosas.
TERAPIA CON LÁSER (termoterapia transpupilar)
En una terapia con láser, se usa un láser que emite calor para destruir directamente las células tumorales.
TRATAMIENTO CON FRÍO (crioterapia)
La crioterapia utiliza frío extremo para combatir las células cancerosas.
Para realizar la crioterapia, se coloca una sustancia muy fría, como nitrógeno líquido, en las células cancerosas o cerca de ellas. Una vez que estas se congelan, la sustancia fría se elimina y las células se derriten. Este proceso de congelación y descongelación, repetido algunas veces en cada sesión de crioterapia, hace que las células cancerosas mueran.
CIRUGÍA
En el retinoblastoma, cuando el tumor es demasiado grande para tratarse con otros métodos, se puede hacer una cirugía para extirpar el ojo. En estas situaciones, esto puede ayudar a prevenir la propagación del cáncer a otras partes del cuerpo.