Es el síntoma más incapacitante de la enfermedad de Parkinson y se manifiesta por lentitud para comer, vestirse, asearse, inexpresividad facial (hipomimia), disminución de la frecuencia del parpadeo, dificultad para darse la vuelta en la cama e iniciar la marcha o levantarse de un asiento, acaligrafía lenta y pequeña (micrografía), dificultad para hablar (hipofonia, pérdida de inflexión) y para tragar saliva.