A mediados del siglo XVIII, ascendió al trono español. Carlos III, quien, al hacer un balance de los ingresos que le reportaban sus colonias en ultramar, observó que no eran tan jugosos como los que efectivamente podía obtener.Para acabar con esto, implantó una gran reforma en la ad-ministración de los bienes coloniales, que se encaminaba a restarles poderío económico a los habitantes de las colonias y a aumentar las riquezas que la Corona necesitaba para mantener su posición de privilegio.Los criollos en América, al ver amenazadas sus posibilidades de enriquecimiento,se volvieron contra la Corona en franco descontento, pues deseaban libertad para negociar y para desarrollar una economía que les reportara ganancias directamente. Las demandas de un trato igualitario frente a los europeos y de libertad para producir y comerciar en las colonias, que eran compartidos por casi la totalidad de los grupos criollos de América, se reflejaron en el afianzamiento de un sentimiento de identidad que los historiadores lo han llamado nacionalismo criollo.