Habitualmente, los pacientes con IM presentan dolor torácico prolongado (de más de 30 min), descrito como constrictivo, punzante u opresivo, asociado a pulso rápido y débil, y sudoración profusa (diaforesis); las náuseas y los vómitos son frecuentes y pueden indicar afectación del ventrículo posterior-inferior, con estimulación vagal secundaria.