Si bien es cierto que la ocurrencia de un sismo no se puede predecir, este puede ser prospectado, sin embargo nunca se tomó en cuenta la información histórica que si estaba disponible para ser estudiada, donde se hablaba de una recurrencia sísmica en la zona, aparte de esto ante la presencia del enjambre sísmico y el sismo del 30 de marzo, no se analizaron los posibles escenarios que pudiesen haberse suscitado, para de esta manera tratar de gestionar el riesgo de manera oportuna. Relacionado a la información histórica, no se adoptaron las medidas de mitigación estructurales y no estructurales que si existían para la zona, ejemplo de esto es el colapso del hospital y la residencia estudiantil que habían sido construidas recientemente
Un punto clave fue la interpretación errónea e insuficiente de la información que estaba disponible, consecuentemente esto produjo la toma de decisiones incorrecta.