¿Cómo funciona?
Se trata de un acuerdo entre dos partes que acceden a intercambiar la protección de impago de un préstamo.
Es como si fuera una póliza de seguros, un ejemplo: digamos que compras Bonos de la empresa “Chicles SA” y por lo tanto, tienes derechos sobre ellos y recibes dividendos de forma periódica. El día que los quieras vender, recibirás más o menos el dinero que pagaste por ellos (llamado “el principal”).
Ahora bien, digamos que para cubrirte las espaldas en caso de que Chicles SA quiebre o no pueda asumir sus pagos a los inversores, contratas un Swap de crédito en tu banco.
Al tú contratar este swap, vas a tener que pagar un dinero todos los meses al banco (como un seguro). Por su parte, si Chicles SA quiebra, el banco se compromete a comprarte los bonos o lo que es igual, a devolverte a ti el principal y los intereses que falten.