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Capítulo IV Templos y Claustros - Coggle Diagram
Capítulo IV Templos y Claustros
Los rostros de la Iglesia
Existía el clero secular y regular.
El regular habitaba en conventos y estaba formado por diversas órdenes religiosas.
El secular estaba formado por el Cabildo y los sacerdotes, dependia de los obispos.
Los órganos eclesiásticos eran los principales consumidores de bienes santuarios.
Los templos y conventos estaban decorados llamativamente y ostentosamente.
Los Templos
y el clero secular
El sermón era un medio para difundir las noticias que llegaban de Europa en las flotas, para informar de las rebeliones indígenas (como la de Nuevo México)
Un tema central de muchos sermones fue el de la necesidad de ofrecer sufragio por las ánimas del purgatorio.
La iglesia era vista como un "teatro" y muchos oradores utilizaban técnicas dramáticas para atraer la atención del público.
La catedral era el templo más importante de la ciudad era la sede del arzobispo y la cabeza de todas las iglesias de la Nueva España.
Los hospitales
Se mantenían económicamente por las limosnas que daba el arzobispo, las cofradías y los seres poderosos.
Los hospitales tenían como finalidad la atención a los grupos marginados.
La mitad de los hospitales eran atendidos por órdenes religiosas.
Los colegios Jesuíticos y la Universidad
La educación moral y religiosa era más importante que la transmisión de conocimientos.
La educación constituía para los jóvenes el principal medio para obtener nobleza.
La finalidad básicamente religiosa de la educación, incluso de la universitaria, fue también la que motivó la fundación del Seminario Conciliar para la instrucción teológica del clero secular.
Claustros para las mujeres
La principal virtud de una buena monja era el recato correspondiente a ver, hablar, reír y andar.
Existieron tres instituciones de claustro para las mujeres: los recogimientos, los orfanatos y los monasterios de religiosas.
La mujer era considerada como un ser débil y peligroso que debería de estar sometido a la autoridad masculina.
Los conventos masculinos
La vida de un fraile sacerdote estaba regulada en cada una de las horas del dia.
En el siglo XVI hubo recepción de frailes mestizos y mulatos en las provincias mendicantes.
Los cargos provinciales eran vendidos al mejor postor por un poderoso fraile con fuertes vínculos de la corte virreinal.