Varias de estas características son funcionalidad de la naturaleza del soluto (color, sabor, densidad, viscosidad, conductividad eléctrica, etcétera.). Otras características dependen del disolvente, aun cuando tienen la posibilidad de ser modificadas por el soluto (tensión superficial, índice de refracción, viscosidad, etcétera.). No obstante, hay otras características más universales que solamente están sujetas a la concentración del soluto y no de la naturaleza de sus moléculas. Estas son las propiedades coligativas.
Elevación Ebulloscópica
La temperatura de ebullición de un líquido es aquélla a la cual su presión de vapor iguala a la atmosférica. Cualquier disminución en la presión de vapor (como al aumentar un soluto no volátil) producirá un crecimiento en la temperatura de ebullición. La elevación de la temperatura de ebullición es proporcional a la fracción molar del soluto. Este aumento en la temperatura de ebullición (DTe) es proporcional a la concentración molal del soluto: DTe = Ke m La constante ebulloscópica (Ke) es característica de cada disolvente (no es dependiente de la naturaleza del soluto).
Descenso Crioscópico
La temperatura de congelación de las disoluciones es más baja que la temperatura de congelación del disolvente puro (Ver Figura de la tabla). La congelación se produce cuando la presión de vapor del líquido iguala a la presión de vapor del sólido. Llamando Tc al descenso crioscópico y m a la concentración molal del soluto, se cumple que: DTc = Kc m. Siendo Kc la constante crioscópica del disolvente.