Dentro de la corriente mestiza se realizaron arreglos de los ritmos prehispánicos que darían lugar al actual danzante, al yaraví (derivado del arawi), el jahuay (derivado del haylli), y el yumbo. La unión de los aires andinos con danzas hispanas como el fandango originaría los populares albazos y capishcas de la región de Cuenca. De similares fusiones nacerían el carnaval, el alza y el pasacalle, la tonada, los cachullapis y se perpetuaría al sanjuanito. En la Sierra el baile se expresa mediante movimiento de piernas principalmente. La danza serrana es más melancólica que la de la Costa posiblemente debido al entorno geográfico; entre los ritmos serranos podemos encontrar el albazo, sanjuanito, pasacalle, pasillo y más.