“Compatriotas: si vuestra injusticia nos privó del derecho que el pacto social nos condecía de tener voto activo y aun pasivo en la elección de los ciudadanos que deben representarnos, no podrá impedirnos el que manifestemos por medio de la prensa nuestra opinión sobre un asunto que nos interesa tanto como a vosotros. Felizmente, se aproxima la época en que recobrando el bello sueño de sus derechos primitivos, salga de una vez del anonadamiento en que ha vivido. Nuestros nietos, o quizás nuestros hijos verán una mitad de los asientos de la Sala de la provincia ocupados por mujeres que darán lustre a su patria. Entonces, no serán tachadas de entremetidas, pedantes, etc., las que discurran sobre asuntos de interés público. Mientras llega esa época feliz, contentémonos con intervenir indirectamente en los asuntos públicos. Nosotras, pues, hemos formado después de una madura reflexión, listas de candidatos para representantes de la provincia que recomiendan a nuestros compatriotas”.