Características de un proyecto de cooperación para el desarrollo:
Ser una tarea innovadora, es decir, tiene que transformar la realidad; si no transforma la realidad no podríamos calificarlo como un proyecto de ayuda para el desarrollo.
Objetivo definido, no pretende transformar la realidad sin más, sino que pretende transformarla para alcanzar un objetivo que debe estar determinado con anterioridad a la ejecución del proyecto.
Debe ser puesto en práctica durante un periodo determinado, es decir, tiene unos límites temporales.
Ejecutado en una zona geográfica determinada, tiene también por tanto límites espaciales (límites geográficos que delimitan su área de intervención).
Destinado, a un colectivo de personas a las que llamamos beneficiarios, destinatarios, grupo meta o grupo objetivo.
Sostenibilidad. Un proyecto, además, debe ser sostenible, ha de perdurar en el tiempo, debe tener la capacidad de que sus efectos positivos se mantengan una vez que haya finalizado el apoyo de la cooperación internacional.
Un proyecto es una actuación que implica un itinerario a través del cual se recorren determinadas etapas
Los programas y proyectos, cuentan con cuatro etapas centrales y dos circundantes.
La gestión del ciclo del proyecto (GCP) es una metodología que va dirigida a planificar las intervenciones y está constituida por un conjunto de técnicas con una unidad de propósito, que es dotar a los programas y proyectos del fundamento técnico y de la solidez suficientes para que consigan sus objetivos, es decir, para que tengan éxito obteniendo lo que se proponen y para que, en lo posible, resulten además sostenibles.
Las características de la GCP pueden ser resumidas del modo siguiente:
En primer lugar, es un método participativo.
Es un método para trabajar en equipo.
El tercero de sus rasgos es que se trata de un método que se dirige a la consecución de consensos.
El cuarto de estos rasgos es que es un método secuencial, que avanza a través de etapas, compuesta cada una de ellas a su vez por diferentes pasos.
Otro de los rasgos que lo caracterizan es que es un método que enfatiza la visibilidad.
Es también un método que busca la sencillez y que pretende, en lo posible, hacer comprensible lo complejo.
Finalmente, el último de los rasgos que lo caracterizan es que se trata de un método abierto que, como ya hemos mencionado, se ha ido enriqueciendo progresivamente con diferentes herramientas y aportaciones, lo que le permite ir incorporando nuevos enfoques y adaptarse a nuevas situaciones.
Lo que pretende la GCP es reducir al máximo las posibilidades de error y maximizar las probabilidades de acierto en las diferentes decisiones que conllevan siempre un programa o un proyecto, tanto en su identificación, diseño o ejecución, como en la decisión de financiarlo o en cualquier otra que afecte a la intervención.