Ligamento rotuliano: forma parte del mecanismo extensor de la rodilla, junto con el cuádriceps, el tendón cuadricipital, la rótula y el tendón rotuliano, que se inserta en la tuberosidad tibial anterior. Su función es la extensión de la rodilla. Es fundamental para mantenernos de pie, erguidos, saltar, correr o andar.
Ligamentos posterior de la rodilla: se encuentra lig popitlio expansión del semimembranoso como musculo que se abre como forma de abanico, lig popitlio arqueado: parte de la cabeza del peroné y va hacia el cóndilo lateral de la rodilla.
Ligamentos colaterales tibia y peroné: se localizan en la parte externa de la articulación de la rodilla. Ayudan a conectar los huesos de la parte superior e inferior de la pierna, alrededor de la articulación de la rodilla.
Ligamentos cruzados: Son cuatro ligamentos principales conectan estos dos huesos: Ligamento colateral medial (LCM), que corre a lo largo de la parte interna de la rodilla. Evita que esta se doble hacia adentro. Ligamento colateral lateral (LCL), que corre a lo largo de la parte externa de la rodilla.