Tiene por objeto desarrollar proyectos inmobiliarios y administrar los recursos, que para dicha finalidad se reciban, sea que estos provengan de aportes de los promotores, de reservas, de promesas de compra-venta, de ventas, de créditos, de contratos de administración y/o en general, de cualquier otro concepto vinculado al proyecto inmobiliario.
Buscan dar seguridad a constituyentes, promotores, compradores, financistas y terceros respecto a la correcta administración y uso de los recursos del proyecto inmobiliario.
Los recursos de terceros no sean utilizados en el proyecto, sin haber cumplido los factores de equilibrio.