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IMPORTANCIA DE LA VESTIMENTA Y SABER VESTIRSE - Coggle Diagram
IMPORTANCIA DE LA VESTIMENTA Y SABER VESTIRSE
Las creaciones más útiles del ser humano desde casi el comienzo de su existencia y controvertido en ocasiones, la vestimenta, reviste de una importancia singular en la calidad de vida de cualquier persona o individuo.
Funciones de la vestimenta: cubrir y proteger el cuerpo del clima inhóspito, marcar estatus y pertenencia social o simplemente transmitir moda.
Cuando se habla de la vestimenta, se debe decir que su valor gira especialmente en torno a su función utilitaria, es decir, aquella que tiene que ver con la protección y abrigo del cuerpo.
La vestimenta fue importante para marcar riqueza o pobreza, así como también oficio o labor, religión, estado civil, incluso edad y género.
¿Qué perciben de mí los demás?
Todo influye: el modo de vestirse,de maquillarse, el perfume que llevamos y la forma de movernos; la risa, la expresión de la cara, la inflexión de la voz al contestar al teléfono. Todo conforma la imagen.
La imagen profesional: la impresión adecuada
Seguro que has oído en más de una ocasión que una persona rechaza o critica una idea e incluso a otra persona con la expresión “da mala imagen”.
¿Qué conforma mi imagen?
La apariencia física:
la forma de vestir, de peinarse, los complementos, etc. Es obvio que siempre hemos de procurar ir aseados, pulcros, y cuidar nuestro aspecto externo.
Los aspectos de la comunicación no verbal:
el tono o la inflexión de la voz, los gestos, el lenguaje corporal y la postura, son elementos que refuerzan lo que decimos o por lo contrario, lo contradicen.
La indumentaria:
nuestra forma de vestir también dice mucho acerca de nosotros, por lo que debemos cuidarla al máximo.
Lo que no se debe hacer
Llevar un aspecto descuidado:
una camisa con hilos, ir despeinada, con manchas en la ropa o zapatos sucios, son pequeños detalles que dicen de nosotros más de lo que nos podemos permitir si de imagen estamos hablando.
Usar un perfume fuerte:
no hay que olvidar que hoy en día muchas personas son alérgicas, tienen sensibilidad química, etc.
Elegir la vestimenta adecuada para nuestro físico y para la actividad o contexto en el que se participa es saber vestirse.
Saber vestirse implicará la disposición de un alto grado de autoconocimiento y de sentido común personal, o sea, saber que nos queda bien y que no, lo que es más o menos cómodo de usar según la ocasión o actividad que se lleve a cabo.
Mantener una postura poco adecuada:
mejor no sentarse con la espalda poco erguida, hombros caídos, caminar con desgana.
Las estridencias:
si queremos destacar por algo que sea por nuestras virtudes como profesionales y no por la combinación de colores de nuestra indumentaria diaria o por la forma en que vestimos.
Descuidar nuestra vertiente no verbal:
nuestros gestos, el tono de nuestra voz, la modulación correcta de las palabras, la dicción, la mirada.
No sonreír:
aunque parezca mentira una sonrisa es siempre una puerta abierta que muchas veces nos olvidamos de utilizar.