En conclusión, un sistema está formado por un conjuntos de elementos, como es el caso de un sistema familiar, que está compuesto por sus integrantes, quienes se relacionan e interactúan entre sí, compartiendo todo tipo de información con su entorno. Para realizar una terapia en este sistema es indispensable conocer su organización, estilo de vida y costumbres, es decir, indagar dentro y fuera de su entorno familiar, ya que eso permitirá desempeñar un buen trabajo dentro de la terapia y encontrar las estrategias adecuadas para lograr el resultado esperado dentro de la misma.
Estos conceptos nos enseñan que la palabra FAMILIA no solamente es el sistema integrado por papá, mamá e hijos que se interrelacionan con amor y paz, sino que existen un sinnúmero de palabras que tienen que ver con la relación y la crianza que seguramente es desconocida por la mayoría de las familias.
Dentro de la terapia Familiar existen varios sistemas que se relacionan con la familia, Con estas definiciones que hemos colocado en el mapa conceptual nos podemos dar cuenta que cada miembro de un sistema se interrelaciona con los demás miembros de diferentes maneras, ya sea dentro o fuera del núcleo familiar.
Los sistemas interpersonales (grupos de desconocidos, parejas matrimoniales, familias, relaciones terapéuticas o incluso internacionales, etc.) pueden entenderse como circuitos de retroalimentación, ya que la conducta de cada persona afecta la de cada una de las otras y es, a su vez, afectada por éstas.