Please enable JavaScript.
Coggle requires JavaScript to display documents.
¿Quién se ha llevado mi queso?, Estefanía García Castillo Matricula…
¿Quién se ha llevado mi queso?
Si la situación que vives en tu entorno cambia, lo mejor que puedes hacer es adaptarte, es decir, también tienes que cambiar.
Las personas pueden adaptarse o continuar como lo hacían antes, pero el camino será difícil o talvez no puedas continuar en el si no te adaptas.
Es bueno tener mas de un plan para el futuro, así se podrá estar mejor preparado por si el primero no funciona.
La terquedad juega como un aspecto en contra de nosotros, ya que no nos permite ser realistas y buscar soluciones.
Las personas tercas suelen estar segadas por los gozos de una vida pasada, por lo que no son conscientes de los gozos que les puede dar el cambio.
Pensar en soluciones provoca que pensemos en lo que conseguiríamos si aplicamos esa estrategia, por lo tanto este método nos sirve para impulsarnos a alcanzar nuestras metas.
Además, ayuda a eliminar suposiciones que probablemente eran falsas (elimina el pesimismo) y provoca que hayan mayores probabilidades de alcanzar nuestras metas.
Adaptarse al cambio podría ser algo tenebroso y talvez los resultados no lleguen rápido, pero con esfuerzo y dedicación conseguirás tus metas o incluso algo mejor.
La gente que se enfada por no alcanzar sus objetivos en vez de buscar soluciones o alternativas, lo que hacen es culpar a los demás de sus propios errores.
Las personas tercas evaden el trabajo y solo esperan que la solución de los problemas llegue sola, ya que consideran que ellos merecen descanso y privilegios por realizar una pequeña parte de labor.
Cuando uno se rodea de gente terca, sus opiniones no suelen ser escuchadas y son retenidos por este tipo de personas evitando que cambien.
El miedo es una emoción que no deberíamos dejar que afecte tanto en nuestra vida ya que evita que aceptemos el cambio.
Cuando alguien supera el miedo que genera un cambio y se ríe de sus errores, puede disfrutar mejor el camino que va tomando.
Cuando una persona no cambia, corre el riesgo de perder la oportunidad de conseguir sus metas, por lo tanto se va quedando atrás hasta extinguirse.
Cuando nos adaptamos a un cambio tenemos la ventaja de ser mas fluidos a un próximo cambio.
Hay que intentar adaptarse al cambio al mismo tiempo en que se genera porque si no puede pasar que ya no podamos hacerlo, además se pueden aprovechar mejor las recompensas.
Si no le das la oportunidad al cambio, ¿Cómo sabrás si donde estas es la mejor opción? Mas vale hacerlo tarde que nunca.
Estar alerta al cambio nos permite actuar en el momento indicado y no ser sorprendidos por este.
El fracaso debería verse como un impulso para alcanzar nuestros objetivos, ya que este nos ayuda a reducir los caminos posibles y cada vez estaremos mas cerca de conseguir nuestras metas.
Recordar porque estamos haciendo un cambio en vez de recordar lo que perdemos es otra acción que deberíamos hacer para motivarnos.
Al analizar de mas una situación solo conseguimos complicarnos mas la vida.
Solo uno es capaz de decidir si quiere cambiar, pero si uno no cambia, las cosas no pueden mejorar.
Cuando hablamos de cambio no nos referimos solo a dejar un camino o un área, si no también a cambiar nuestro comportamiento o nuestra forma de hacer algo.
Estefanía García Castillo Matricula: 1956345 Grupo 09