El principio de la relatividad quiere decir, que los efectos de la contracción de longitud, aumento de masa, etc., son exactamente iguales para dos observadores en movimiento relativo. Por ejemplo, no sólo se acortan las varillas del observador "en movimiento" vistas desde el observador "estacionario", sino que también se acortarían las del observador "estacionario" desde el punto de vista del observador "móvil". En general, la inversa de una transformación de Lorentz es otra transformación de Lorentz. Esta reciprocidad es la esencia del punto de vista relativista, en la que no hay ningún observador "estacionario" privilegiado en el éter.