A pesar de que la Constitución contempla artículos que promueven actividades artísticas, deportivas, de esparcimiento, entre otras. No se llevan a cabo en su totalidad. Muchas de estas áreas se consideran extracurriculares dentro de un modelo educativo que se enfoca en ciencias como la matemática, química, física, entre otros. Es decir, se educa a los niños, niñas y adolescentes únicamente con estas opciones, lo que no les permite desarrollarse adecuadamente en otras áreas. Por otro lado, el Estado no garantiza por completo el desenvolvimiento de estas actividades, pues se evidencia que no hay suficiente acogida en instituciones que fomentan y educan a los niños, niñas y adolescentes dentro de estas ramas para que en un futuro puedan especializarse.