Los libros, boletines, revistas, folletos y volantes publicitarios de una página son todos muy diferentes. Su trabajo consiste en brindar a cada documento la mayor probabilidad posible de lograr su propósito, ya sea que ese propósito sea entretener, informar, inspirar o vender un producto, diseñándolo de una manera apropiada y atractiva. Por ejemplo, si crea un boletín para una organización, los miembros activos que lo reciban probablemente estarán bastante interesados en él. Por otro lado, Si crea un boletín político que se envía a los electores sin que lo soliciten, es probable que esas personas sean mucho menos propensas a leerlo. Estos documentos "no anunciados" suponen un desafío adicional para los diseñadores gráficos: el correo no solicitado tiene unos cinco segundos para saltar y captar la atención del lector. Si no es así, simplemente terminará en la papelera.