En este mismo sentido, si bien los gobiernos locales, en México y otras regiones del mundo, han mostrado pautas de evolución institucional por cambios producidos por la globalización, industrialización y las transformaciones demográficas, se han vuelto un orden de gobierno más dependiente de la economía nacional, por lo cual es necesario un diseño pertinente a los retos económicos y sociales que enfrentan. Asimismo, el diseño institucional municipal es una limitante para avanzar hacia una mayor calidad democrática y de satisfacción de las demandas ciudadanas. En este mismo sentido, los gobiernos locales tienen “una visión cortoplacista y limitada en sus capacidades por el cacicazgo, caudillaje, clientelismo, patrimonialismo y otros fenómenos contrarios a la calidad democrática”.