Cuando el sujeto actúa como emisor realiza procesos de producción del lenguaje, mediante los cuales se formula y articula un mensaje. Las principales fuentes de datos en la producción del lenguaje son el estudio de los lapsus linguae (errores) y de las pausas en el habla, las pausas pueden estar motivadas por diferentes factores como la necesidad de respirar o exigencias de tipo articulatorio, pero las importantes para el tema que nos ocupa son las dedicadas a planificar, a distintos niveles, lo que se va a decir.
La duración y distribución de las pausas varía según distintos parámetros (tipo de vocabulario, complejidad de lo trasmitido, etc.). Las pausas pueden estar motivadas por diferentes factores como la necesidad de respirar o exigencias de tipo articulatorio, pero las importantes para el tema que nos ocupa son las dedicadas a planificar, a distintos niveles, lo que se va a decir.
Las pausas coinciden con momentos de planificación y curiosamente también se pueden relacionar con información de contenido no-verbal. Se ha observado que el emisor tiende a fijar su mirada en el interlocutor precisamente en los momentos fluidos y si se le pide al emisor que mantenga la mirada en los momentos de pausa, éstas se incrementan, especialmente las pausas llenas. El estudio de los lapsus linguae, o errores del habla espontánea, son capaces de aportar información más precisa.
Una de las fuentes de datos son los errores o lapsus linguae. Se producen como consecuencia de la interferencia entre mensajes, cuando algunos elementos lingüísticos aparecen desplazados, o son intercambiados o sustituidos por otros elementos del mismo mensaje o pertenecientes a un mensaje diferente al pretendido. A partir del
análisis cualitativo y cuantitativo de los corpus de errores se puede obtener información importante acerca de las unidades de procesamiento (rasgos fonéticos, segmentos fonémicos, palabras, morfemas, etc.) implicados en los procesos de producción del
lenguaje.
Las distintas unidades estructurales de la lengua constituyen las unidades discretas que componen la señal física simicontinua del habla durante la producción de lenguaje.
El análisis de los errores aporta información sobre las distintas unidades discretas que conforma la producción del lenguaje ya que se puede observar que pueden aparecer errores en los siguientes niveles: rasgos fonéticos y fonémicos; acento; sílaba; morfemas y palabras; sintagmas, al tiempo que evidencian el conocimiento de las reglas gramaticales.
El análisis de los errores aporta información sobre las distintas unidades discretas que conforma la producción del lenguaje ya que se puede observar que pueden aparecer errores en los siguientes niveles: rasgos fonéticos y fonémicos; acento; sílaba; morfemas y palabras; sintagmas, al tiempo que evidencian el conocimiento de las reglas gramaticales. se cuenta con los procedimientos experimentales, que hasta hace poco no estaban muy presentes en la investigación sobre producción, siendo utilizados, fundamentalmente como complemento a los métodos observacionales.
7.3.2.1. Modelos de producción del lenguaje
Las diferentes etapas que pueden establecerse entre que se planifica un mensaje y éste se articula vienen determinadas por los distintos modelos teóricos. El modelo es el que establece los estadios de procesamiento, las operaciones y el orden. Como prácticamente en toda la Psicología Cognitiva, se van a encontrar dos familias de modelos, las de corte serial y las conexionistas, aunque en el caso de la producción del lenguaje
hay bastante consenso en admitir tres etapas, una preverbal, la planificación, otra lingüística, la formulación y una tercera de carácter motor, la articulación,
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• Planificación: Se considera un estadio cognitivo (conceptualización) donde se lleva a cabo la selección del contenido que vamos a comunicar, la presentación
de dicha información y la ordenación del mensaje.
• Formulación: Proceso específicamente lingüístico, encargado de transformar el mensaje conceptual (preverbal) en una secuencia coherente de palabras. Dos son sus tareas principales: la selección y recuperación léxica, y la estructuración sintáctica. La mayor parte de los errores se producen específicamente en el nivel de formulación resultando ser omisiones, sustituciones, adiciones o trasposiciones, que se producen precisamente como consecuencia de la existencia de varias formulaciones alternativas, o simplemente como consecuencia de errores en la propia formulación.
• Articulación: Al articulador se le asigna la codificación motora. Se supone que planificación y articulación actúan alternativamente, ya que si fuera necesario planificar todo el discurso antes de ejecutarlo las pausas del habla serían tan largas que alterarían la fluidez del discurso.
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