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2.3.- EL TRABAJO SOCIOEMOCIONAL CON LOS ESTUDIANTES - Coggle Diagram
2.3.- EL TRABAJO SOCIOEMOCIONAL CON LOS ESTUDIANTES
2.3.4.- Acompañamiento socioemocional
Un docente en el aula puede promover cambios paulatinos de los pensamientos, percepciones y sentimientos de las y los estudiantes. El acompañamiento socioemocional es la primera intervención de atención emocional e inmediata que se brinda a una persona cuando presenta una crisis.
Al conocerlos puede ser capaz de identificar cuando una situación es anormal y puede encender las alarmas para canalizar con las instancias correspondientes dentro del contexto escolar. El docente es entonces la punta de lanza de este acompañamiento. Para poder detectar problemas a nivel emocional en el estudiantado es importante trabajar la observación. A menudo, un cambio de comportamiento como desinterés, mal humor o agresividad puede estar desencadenado por algún tipo de problema emocional.
2.3.4.1. Primeros auxilios emocionales (PAE)
A partir de los Primeros Auxilios Emocionales (PAE) podemos ayudar a afrontar una situación y prevenir consecuencias en su salud emocional o bien implementar otras acciones.
Los Primeros Auxilios Emocionales están basados en las técnicas de intervención en crisis utilizadas en la Psicología de Emergencia. Existen diversos pasos para realizar este acompañamiento, aquí presentamos seis que de forma sencilla y de manera presencial o a distancia puede aplicar ante una situación que detecte y que considere necesaria de intervención.
3.- Acompañar:
El acompañamiento se da en la medida en la que invitamos al estudiante a hablar, mantenemos el contacto visual (sea incluso una sesión de videollamada o una videoconferencia), establecer la intención de la comunicación al enfatizar el interés por su bienestar y respetar los momentos de silencio.
4.- Expresar:
La expresión por parte del docente se da no en la emisión de juicios o comentarios sobre la situación. Puede expresar comentarios como: “entiendo por lo que estás pasando”, la comprensión puede ayudar a que el o la estudiante se sienta más segura y a salvo, comprendida, respetada y atendida. Evite hablar sobre situaciones personales parecidas.
2.- Escuchar:
Escuchar implica permitir la expresión de la o el joven sin emitir juicios de valor u opiniones personales sobre lo sucedido y observar sus reacciones, sentimientos y actitudes ante el acontecimiento. La escucha puede disminuir niveles de ansiedad.
5.- Respetar:
Los primeros auxilios emocionales son personales, es fundamental mantener la comunicación fluida, si es que el o la estudiante desean hablar. Se debe respetar los silencios, la información y los datos personales que pudieran proporcionarnos.
1.- Preguntar:
Al preguntar qué se puede hacer por la o el estudiante establecemos un primer contacto con sus sentimientos y necesidades. En este caso las habilidades para la vida de la empatía y la comunicación asertiva son fundamentales.
6.- Invitar:
Invite y ayude al estudiante a identificar apoyos en su vida, como amigos y familia, que puedan ayudarles en la situación en la que se encuentran. Puede sugerir prácticas que le recuerden cómo se desenvolvió en situaciones difíciles en el pasado y reafirme su capacidad para hacer frente a la situación actual. Invítelo a aplicar estrategias de respuesta que favorezcan su salud emocional y a evitar las conductas que las deterioren.
El objetivo de los PAE no es “dar terapia”, se orienta hacia la expresión de los sentimientos y experiencias internas de la persona, relacionadas con el evento o eventos que provocan un desajuste emocional o crisis; restablecer el enfrentamiento inmediato: dar apoyo de contención y enlazar con recursos profesionales de ayuda. Será a partir de esta primera intervención que podremos acompañar a las juventudes en su tránsito hacia una educación socioemocional que “contribuya a mejorar el desempeño académico y profesional, así como prevenir situaciones de riesgo en las y los jóvenes”.
2.3.4.2. Estrategias institucionales
Construye T es un programa que se desarrolla en alianza entre la Secretaría de Educación Pública, a través de la Subsecretaría de Educación Media Superior (SEMS) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en México (PNUD).
Promueve el desarrollo de habilidades socioemocionales (HSE) en las y los jóvenes de educación media superior pública, a través de actividades didácticas, deportivas y culturales para mejorar su bienestar presente y futuro. Este programa está dirigido a estudiantes, docentes y directivos de escuelas públicas de educación media superior.
El objetivo es contribuir a la promoción del desarrollo integral del estudiantado a partir de la educación socioemocional. Cada plantel decide cuáles son los componentes a implementar a partir de la detección de necesidades.
La educación socioemocional forma parte de la revisión del marco curricular con la intención de promover el desarrollo integral que componen el currículum fundamental y el currículum ampliado. A través de tres grandes propósitos: Cuidado e integridad física-corporal, Bienestar afectivo-emocional y Responsabilidad social/ honestidad.
2.3.5. Promoción de la formación integral
Los postulados de la Nueva Escuela Mexicana se basan en la formación integral. Desde los cambios al artículo tercero constitucional, los ocho principios de la NEM, la revisión del marco curricular con el currículum fundamental y ampliado y el Programa de educación socioemocional constituyen un entramado sólido que permite concebir una educación para la vida, una educación que favorezca la formación de un ciudadano con responsabilidad social y profundo amor por su país.
En este sentido la promoción de la integralidad pretende romper con las paredes del aula para situarse en los contextos de la comunidad, con miras a lograr que los estudiantes sean agentes de cambio que a su vez que garanticen la construcción de su futuro y el bienestar y desarrollo de la sociedad.
“Los desafíos que enfrentarán los jóvenes en el siglo XXI, como: los cambios tecnológicos, la rápida transformación de las exigencias del ámbito laboral, la desaparición y aparición de campos de trabajo y profesiones, el auge del aprendizaje flexible a través de medios electrónicos o plataformas virtuales, entre otros”.
Ante este escenario el docente se coloca como figura central para llevar a cabo la Nueva Escuela Mexicana. Será el encargado de concretar estas metas y para ello ser modelo y referente para motivar el interés de los estudiantes, a través de la planeación de estrategias, la selección y elaboración de recursos didácticos adecuados que consideren el contexto de su estudiantado.