Desarrolla la actuación social para proteger, salvar, conservar, etc. en el ámbito patrimonial. De esta forma, la didáctica de la arqueología permitiría salir más allá del ámbito propio de la disciplina (el conocimiento del pasado) para incidir en aspectos propios del presente y futuro de las comunidades, adquiriendo un sentido de formación ciudadana (Copeland, 2009) y acción y participación comunitaria.