En el trabajo con niños lo principal es regir nuestra interacción con ellos mediante los principios generales. Es decir, siempre ver por su bien, no hacerles un mal, debemos de ser conscientes de la responsabilidad que tenemos con ellos y sobre todo responsabilizarnos por nuestras acciones. También entre nosotros nos podemos apoyar para rectificar que todos estemos siguiendo el Código Ético. A la hora de aplicar pruebas psicométricas u otros tests de evaluación debemos de promover la honestidad y exactitud de la ciencia. No debemos de prometerle a los niños o comprometernos a realizar cosas que no vamos a poder cumplir. Es indispensable que reconozcamos y respetemos la dignidad y el valor de los niños, sin dejar que nuestros prejuicios nos lleven a cometer algún tipo de injusticia. También debemos de tener presentes las normas éticas, para tener una guía más puntual de lo que se espera de nosotros. En todas nuestras decisiones debemos de actuar mediante la Ética, si hay algún problema o nos percatamos que estamos haciendo algo mal en el trabajo con los niños debemos de corregirlo. Es importante que sepamos reconocer nuestras competencias, para capacitarnos si todavía no nos sentimos listos para alguna práctica, de igual forma es indispensable que seamos conscientes de nuestros problemas personales y trabajemos en ellos ya que estos pueden repercutir en nuestra intervención con los niños. Es importante que tengamos consentimiento informado de la autoridad legal de los niños o la institución para realizar la intervención, debemos de minimizar lo más que podamos la intrusión a la privacidad, cualquier revelación debe de ser con consentimiento y para fines prácticos o legales. A la hora de utilizar instrumentos de evaluación es importante aplicar tests aptos para los niños, con estandarización, al igual que con alta validez y confiabilidad. Debemos de aplicar estos instrumentos de manera adecuada. Al nosotros estar en proceso de capacitación necesitamos supervisión cuando los apliquemos. A la hora de interpretar debemos de tener en cuenta todas las variables que pudieron haber sesgado la prueba y apuntarlas, para obtener resultados más objetivos y confiables. En conclusión, es importante guiarnos de manera constante por el principio de beneficencia ya que este es la base para realizar todo lo que hagamos con buena fe y logremos intervenir de una manera óptima, viendo siempre por resguardar los derechos, privacidad y sobretodo el bienestar de los niños.