Al liberalismo puede vérsele desde dos puntos de vista. Por una parte, constituye la filosofía política de la libertad, que significa progreso, renovación permanente del intelecto, lo cual implica, ala vez, ruptura de todas aquellas trabas que inmovilizan al pensamiento. Por la otra, tenemos al liberalismo económico, corriente doctrinaria que nace en el siglo XVII, cuya esencia es la no intervención del estado la vida económica, actitud que los franceses sintetizaron en la famosa formula laissez-faire y su complemento laissez_passer