Los estereotipos para las mujeres desde un comienzo eran una expectativa. Una niña quería ser lo que la sociedad esperaba de ella. Ejemplos, débiles, no dignas de imitar, propensas a llorar, ternura, sumisión, dependencia. Además, en lo domestico se las mujeres siempre tenían que cuidar a los hijos, a un pariente enfermo, cuidar el hogar y familia.