Según el tipo de organismo que se desee controlar y la etapa del ciclo de vida sobre la que actúan, se encuentran los insecticidas (larvicida, formicida, pulguicida), los garrapaticidas, nematicidas, molusquicidas, rodenticidas, ovicidas (columbicida), bacteriostático y bactericidas, fungicidas, herbibidas (defoliante, arbusticida).