Pueden ser el resultado de un trastorno psiquiátrico, como la esquizofrenia. E otras ocasiones, puede ser ocasionado con un trastorno de la salud, por medicamentos o por el uso de drogas. Los síntomas posibles son: delirios, alucinaciones, hablar de forma incoherente, nerviosismo. La persona en trastorno no suele ser consciente de su comportamiento.