Peroratio (por otros llamada epílogo). Corresponde al signo de clausura. “Habitualmente allí se retoman los argumentos, se cierran, se resumen, se concluyen los puntos de la argumentación. Se finaliza, por lo general, con un golpe de efecto, un fragmento destinado a permanecer en la memoria del auditorio por su patetismo, su emotividad o su contundencia”