Comprende el levantamiento de Europa de la cruenta Segunda Guerra Mundial, apoyada económicamente por el Plan Marshall de los Estados Unidos, a quienes convenía la recuperación europea para hacer frente a la injerencia soviética en la Europa del Este. Esta doctrina de apoyo económico tuvo su versión soviética en el Plan Molótov y luego el COMECON, una serie de subsidios y canales comerciales controlados desde Moscú para las naciones bajo su control: Polonia, Checoeslovaquia, Rumanía, Hungría y Bulgaria.