Busca mejorar las condiciones de la vivienda y con ello mejorar las condiciones de salud de quienes la habitan, ya que hay una estrecha relación entre las condiciones de la vivienda y la salud física, mental y social de sus ocupantes. Una vivienda saludable debe tener una ubicación geográfica segura, un diseño y estructura arquitectónica adecuada, contar con todos los servicios básicos (agua, luz, drenaje), entre otras condiciones que favorezcan la salud