Un terremoto puede desencadenar cualquier tipo de movimiento de ladera; para que estos ocurran es necesario que el terremoto tenga una magnitud mínima. (1) Los denominados “movimientos desorganizados” o inestabilidades cuya masa se rompe como consecuencia del movimiento, necesitan una magnitud Ms de 4.0, generando así desprendimientos, vuelcos, avalanchas, algunos deslizamientos, etc. (2) Los “movimientos coherentes” incluye a aquellas inestabilidades que preservan su estructura original a pesar del movimiento, necesitan una magnitud de 4.5, generando frecuentemente deslizamientos. (3) Flujos y las extensiones laterales, cuya magnitud debe ser de 5.0.