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8.1 EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA Y MOVIMIENTOS MIGRATORIOS EN EL SIGLO XIX. EL…
8.1 EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA Y MOVIMIENTOS MIGRATORIOS EN EL SIGLO XIX. EL DESARROLLO URBANO
La evolución demográfica
Durante el siglo XIX la evolución demográfica estuvo marcada por un crecimiento estable de la población
La población del XIX se caracterizó por
Escaso crecimiento; la tasa de natalidad española, al finalizar el siglo era del 34%, de las más altas de Europa. Pero relacionada con la muy elevada mortalidad, era insuficiente para permitir un fuerte crecimiento de la población, como en países desarrollados.
Esta situación demográfica en España fue debida a tres causas fundamentales:
Epidemias periódicas. Aunque la peste había desaparecido en el siglo XVIII, se produjeron de cólera tifus
y fiebre amarilla.
Enfermedades endémicas. Una parte de la mortalidad del siglo debe atribuirse a enfermedades como la
viruela, tuberculosis, sarampión, escarlatina y difteria
Crisis de subsistencias, hasta doce a lo largo del siglo XIX. Observando la relación entre escasez de trigo
y aumento de la mortalidad.
Movimientos migratorios, dentro de la Península y a ultramar (Argentina, Cuba)
Crecimiento moderado (11 mll. en 1800 y 18 mll. en 1900), lento comparado con países de nuestro entorno de mayor crecimiento económico que llegaron a duplicar su población.
Crecimiento de las ciudades, éxodo rural, principalmente hacia Barcelona, Madrid, País Vasco y costa peninsular es decir zonas industriales.
Los movimientos migratorios son una variable demográfica del siglo XIX, relacionados con los cambios económicos y sociales del siglo XIX.
Migraciones internas (mejora de los transportes y búsqueda de una vida mejor en las ciudades)
La migración exterior; mayoritariamente a América (relacionada con las malas condiciones internas, con la atracción de estos lugares y relación con emigrantes
anteriores)
El desarrollo urbano
Crecimiento urbano; ligado a las transformaciones por el liberalismo, por la industrialización, y sobre todo por las desamortizaciones que favorecieron un trasvase de población del campo a la ciudad.
El éxodo rural, que provocó que a mediados de siglo, hubiese un desfase entre población y estructuras urbanas
Reorganización urbana, especial importancia de los ensaches, como el Cerdá en Barcelona, o el
de Carlos Mª de Castro en Madrid.
Los ensanches impulsaron el negocio inmobiliario, generando mano de obra que permitía absorber a los inmigrantes procedentes del mundo rural.