Sin embargo, debido a la discriminación racial existente, las personas afrodescendientes pueden no declararse como tales, lo que genera un subregistro de esta población. Es posible que las personas eviten identificarse con aquellos términos que resaltan su ancestralidad africana, sobre todo si las categorías utilizadas tienen una interpretación estigmatizante; asimismo, si no se encuentran términos de categorías intermedias, pueden llegar a identificarse como no afrodescendientes. Por el contrario, en contextos de revitalización de identidades étnico-raciales, personas que no pertenecen a determinado grupo étnico-racial pueden autoadscribir a este ya sea por afinidad o por interés en acceder a políticas específicas, entre otros motivos (Antón y Del Popolo, 2009).