Las comunidades virtuales forman unas fuertes nexos vinculados a objetivos específicos, lo que ocasiona verdaderas comunidades virtuales de aprendizaje, donde la razón principal de su existencia es el aprendizaje y el desarrollo personal y profesional. El desafío es conseguir que los avances tecnológicos que posibilitan la virtualidad, la comunicación multidireccional, los intercambios oportunos, etc., consigan integrarse en el ámbito de la educación y de la acción social y que estén al servicio de la comunidad.