Desarrolla las siguientes características de los individuos mental y emocionalmente sanos: auto-interés, interés social, auto-dirección, tolerancia, aceptación de la ambigüedad e incertidumbre, flexibilidad, pensamiento científico, compromiso, adopción de riesgos, auto-aceptación, hedonismo a largo plazo, aceptación de la imperfección y responsabilidad de los propios trastornos emocionales