Lubricantes sólidos: este tipo de lubricantes se utilizan para trabajos realizados en condiciones extremas, como por ejemplo, la fricción mixta. Los lubricantes sólidos se pueden utilizar en diversos formatos: pasta, grasa, polvo, barnices de deslizamiento, etc
Grasas: son los lubricantes por excelencia. Se utilizan en toda la industria ya que se pueden aplicar en cualquier tipo de ambiente (seco, húmedo, corrosivo, polvoriento, etc) y cubren un rango muy amplio de temperatura, velocidad y carga