En la filtración han pasado a la cápsula de Bowman sustancias de desecho, pero también mucha agua y otras sustancias útiles, que se reabsorben y vuelven a la sangre. En el túbulo contorneado proximal reabsorbe la glucosa, aminoácidos, sodio, cloruro, potasio y otras sustancias. Aquí se reabsorbe, aproximadamente, el 65% de lo filtrado. El resto se reabsorbe en el asa de Henle y en el túbulo contorneado distal. La urea, tóxica, no puede salir de los túbulos. Con la reabsorción se recupera gran parte del agua y de las sustancias útiles filtradas, quedando sin reabsorber sólo 1,5 litros de orina diarios, que se dirige hacia la pelvis renal. (Materiales didácticos de Biología y Geología, s.f.)