Todos estos tipos de guías poseen tratamientos diversos; sin embargo, todas concuerdan, en que diagnóstico debe ser de carácter clínico, además de la necesidad del empleo de fármacos psicoestimulantes, terapias psicoeducativas, cognitivas-conductuales, psicoterapias estructuradas y de grupo; puesto que ayuda a un mejor desenvolvimiento y control, ya sea en el ámbito familiar, social y educativo.