Tras la resolución del Edipo, el niño pasa por un periodo de latencia, en el que las fantasías sexuales permanecen reprimidas y estables. Esta fase seria entonces de relativa calma, que se rompería sobre los 11 años y con la aparición de la adolescencia. En esta edad los impulsos sexuales aparecen con fuerza, los miedos y fantasías Edípicas vuelven a aparecer . El ahora adolescente debe liberarse, superando su amor sexual hacia la madre buscando el mismo una mujer diferente, también debe superar la rivalidad con el padre afirmando su independencia.