Actualmente tenemos la certeza, confirmada por experiencias in utero y extrauterinas (con abortos de menos de 28 semanas que han sobrevivido unas horas), que los fetos tienen, ya a las 16 semanas de gestación, un nivel de recepción táctil, olfativa y gustativa notables. Sin embargo, las experiencias y descubrimientos más llamativos son los que conciernen a sus capacidades auditivas.