"Hagamos una tregua inteligente para recuperar serenidad y no perder el rumbo. Tregua que no sea renuncia o claudicación, sino oportunidad de reencuentro y reconciliación. Jamás olvidemos que aquí existieron nuestros padres, estamos nosotros y vivirán nuestros hijos. Que no nos podemos ir, si acaso unos cuantos ricos, exportadores de capital , y cuantos pobres , exportadores de trabajo. Los demás nos quedamos y podemos hacer , de nuestra patria , o un infierno, o un país donde la vida sea buena. En nuestra manos está".