al preocuparse por el uso cotidiano del lenguaje, cuenta con una mayor libertad para determinar adecuados criterios de significación, abriéndose a la multiplicidad de los problemas del hombre, donde el positivismo lógico ve solamente al lógico y al experimentador. Scarpelli considera el prescriptivismo de Hare y el emotivismo de Stevenson como la solución a las insuficiencias del positivismo lógico hacia el discurso normativo. Así, sin renegar del empirismo o, más aun, afianzándose en él, Scarpelli cree encontrar en el pensamiento hareano el sustento teórico para extender el criterio verificacionista de significación al discurso normativo