Una característica importante de su fachada, son las gárgolas, mismas que son los principales distintivos de la Basílica, pues mantienen una relación directa con la época en que fueron concebidas. Se encuentran en los laterales superiores de la nave central, conformando un aporte inédito al estilo neogótico por parte del Ecuador, ya que los animales que decoran este templo no son sólo mitológicos (como los de los templos europeos), sino que son animales endémicos y exóticos, representativos de la fauna ecuatoriana tales como caimanes, tortugas de Galápagos, piqueros de patas azules, armadillos, monos aulladores, pumas, entre otros. (Misionarte - 2010)