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DESTREZAS PARA LA AMISTAD-RUBIN CAPÍTULO IV
Se es necesario dominar las destrezas sociales para establecer y mantener amistades.
Dichas destrezas incluyen las características necesarias para entrar a formar parte de actividades de grupo, de aprobar y apoyar a los principios compañeros, de manejar adecuadamente conflictos y demostrar sensibilidad y tacto.
Se trata de habilidades muy sutiles, en modo alguno fáciles de aprender, y el hecho de que muchos niños logren éxito en adquirirlas es, sí, uno de los más nobles aspectos.
Los niños adquieren sus destrezas sociales más a partir de sus interacciones mutuas que de los adultos.
Los niños aprenden también capacidades sociales a partir directamente de ejemplos proporcionados por sus compañeros.
El niño sin amigos ha de interinar con sus compañeros a fin de desarrollar la confianza en si mismo y las destrezas necesarias para el éxito social.
Emparejar a un niño mayorcito que es demasiado competitivo o agresivo, con otro más pequeño, con el que puede hacer las veces de hermano mayor y , a través de esto, aprender que puede obtener la aprobación de los demás sin mostrarse agresivo.
El objetivo de la enseñanza de las destrezas sociales no es el de crear niños "populares" o "extorvertidos", sino ayudar a los pequeños, sean cuales fueran sus estilos personales, a desarrollar relaciones positivas, al menos con otro u otros dos niños.
Para participar en la actividad, el niño tiene que ser cauto y astuto.Reconociendo en primer lugar la situación de un modo discreto, uniéndose luego tranquilamente a la actividad emprendida y haciendo por último afirmaciones verbales incluyendo el ¿Somos amigos, no es verdad? para congraciarse.
Y cuando los niños van siendo mayorcitos van adquiriendo más importancia formulas verbales especificas destinadas a iniciar la interacción.
Debble se limita a situarse en el área de la interacción: una estrategia que CORSARO denomina "entrada no verbal".
CORSARO hace constar que los niños de una escuela maternal raramente utilizan estrategias verbales de acceso más directas, tales como decir "Hola", ¿Qué estáis haciendo? ¿Puedo jugar? Quizá una razón para ello es la de que tales aproximaciones directas apelan a una respuesta directa por parte de los otros niños.
Los niños que gozaba de más simpatías sabían más sobre cómo hacer amigos que los niños que resultaban menos populares.
Sin embargo, "saber cómo" hacer amigos no supone una garantía de éxito social.
Algunos niños suelen echar la culpa de tales rechazos a sus propios defectos.
Otros atribuirán el mismo rechazo a estados temporales de humor o a malentendidos (puede que su madre le regañase aquella mañana)
El niño que reacciona de modo más flexible es el que más probabilidades tendrá de establecer amistades.
Las destrezas para la amistad no sólo incluyen la aptitud para lograr entrar en las actividades de grupo, sino también la de ser un amigo.
Para que un niño sea incluido y aceptado por el grupo, ha de incluir y aceptar también.
Un comportamiento amistoso no siempre hace ganar amigos. El hecho de que un acto cariñoso sea experimentado de hecho como gratificante dependerá de cómo es expresado y, lo que es más importante, de cómo es interpretado por el receptor.
Las destrezas de amistad incluyen asimismo la de resolver satisfactoriamente conflictos.
Los niños han de aprender a expresar con clarisas sus propios derechos y sentimientos, pero teniendo en cuenta los que poseen los demás.
Cuando los niños se hacen más sensibles a los sentimientos de sus compañeros, aprenden también las finas habilidades de tacto que son precisas para mantener amistades.
Adquirir las destrezas para la amistad puede resultar una difícil tarea para un niño en edad preescolar, sobre todo si no ha tenido mucha experiencia previa de interacción con otros niños de su misma edad.
El desarrollo de habilidades de comunicación, a través de la actividad mutua con los compañeros, puede constituir una importante condición previa para la adquisición de las específicamente relacionadas con la amistad.
Un niño que tiene la habilidad para iniciar el juego y comunicarse con otros niños de su misma edad, puede todavía elegir el pasar gran parte de su tiempo solo.
Un niño socialmente inhábil puede permanecer solo o aislado por necesidad, más que por su libre elección.
Las amistades infantiles adoptan múltiples formas e implican diferentes estilos de interacción.
Los niños aprenden las destrezas para la amistad, no a partir de los adultos, sino de otros niños.