Apoyándose en la definición clásica de la responsabilidad, la responsabilidad social de la empresa puede definirse como la obligación que ésta tiene de responder por sus acciones frente al conjunto de las partes involucradas en ellas y, especialmente, hacia las colectividades humanas dentro de las cuales, y con las cuales, interviene. La empresa debe reparar los perjuicios que causan sus actividades o decisiones.Sin embargo, esta comprensión resulta incompleta para varios autores y empresas: más que limitarse a reparar los daños, la empresa debe responder anticipadamente a las expectativas de la sociedad y generar riqueza sobre todos los planos, el económico, el social, el cultural y el medioambiental.